“Twenty years from now you will be more disappointed by the things that you didn't do than by the ones you did do. So throw off the bowlines. Sail away from the safe harbor. Catch the trade winds in your sails. Explore. Dream. Discover.” ― Mark Twain
miércoles, 18 de abril de 2012
Día 203 :: Vejer de la Frontera
Domingo 15 de Abril de 2012
– Sonó mi despertador a eso de las 11am. El propósito, ir a comprar algo para desayunar y otro poquito para llevarme conmigo a Vejer. El plan; ir de alpinismo a Vejer de la Frontera (Pueblo Blanco cercas de Bárbate; lugar donde trabajo). Dicho y hecho - como pude me levante de la cama (había dormido 5 horas y me sentía súper agotado). Me lave el rostro, desayune, y fui a una tienda de alimentación (el único lugar abierto los domingos para comprar comida). Regrese a casa una hora después; me hice un bocadillo de queso, tome mis cosas y camine a la parada del autobús. Llegamos (me refiero a Abbi, Megan, Julia, Erika y yo) a Vejer a eso de las 2 de la tarde. Con “resaca” –cruda y todo; pasee por la calles del pueblo, camine por sus senderos y disfrute de la naturaleza que rodea el lugar. Aunque no me sentía del todo bien; decidí hacer este viaje por que ya tenía meses queriendo pasear por aqui; especialmente porque no me había dado la oportunidad de conocer “bien” el área en la que trabajo. Me decía a mi mismo –“no puede ser que me queden un par de semanas en la madre patria y aun no eh caminado por el hábitat natural de Vejer y Bárbate”. Levantarme de la cama –valió la pena. La belleza del lugar borro de mi mente la cruda que sentía. Estaba las flores a todo lo que dan; las praderas estaban tupidas de amarillos, rojos y morados. Fue muy bonito sentarse en medio de la “nada”, disfrutar de un buen bocadillo de queso y estar rodeado simple y sencillamente de la PRIMAVERA – campos verdes, caballos, insectos y demás. – Toda una terapia; un pequeño escape de la playa a las montañas. Puede que exagere un poco; pero hasta el aire se sentía diferente; tenía un sabor y aroma a tranquilidad. A eso de las 4 caminamos de vuelta a pueblo. Comimos un par de “dulces” –pastelitos; de chocolate y sidra. Para hacer tiempo visitamos la iglesia del lugar y su plaza principal. A eso de las 7 y pico llego el autobús de vuelta a Cádiz. Mi domingo – relajación total. Aunque llegue hecho “polvo” –cansado, me alegro tanto de participado en esta actividad. Sin querer queriendo hice algo productivo –descubrí una más de las bellezas que existen en mi región –naturaleza.
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