lunes, 19 de marzo de 2012

Día 175 :: Tesoros Gaditanos

Viernes 16 de Marzo de 2012
¡Feliz Cumpleaños a mi hermana Marina!

Cristobal me llevo a conocer uno que otro secreto de Cádiz; entre ellos la Librería Raimundo. Y escribo sobre esta librería –porque como todo maestro que soy; quede enamorado de este lugar y de sus libros. Y es que esta librería no es como las demás –aquí no encuentras libros nuevos con precios exageradamente altos, sino todo lo contrario. Aquí uno encuentra un sinfín de libros de segunda mano, con pastas gruesas y sobretodo –con precios razonables.

Les cuento, de todos los lugares en los que eh buscado la novela (uno de los tesoros que mas aclamo) -Don Quijote; fue aquí que lo encontré. Encontré el libro exactamente como lo quería – viejo, con hojas casi amarillas y con una portada gruesa y con letras doradas. Su precio 6 euritos. Me dio tanto gusto cuando lo vi sentidito entre otros libros que no pude evitar saltar de gusto y darle las gracias a Cristobal por haberme hecho el gran favor de enseñarme este lugar. Desgraciadamente no tuve mucho tiempo para apreciar todas las versiones del Quijote, pues ya estaban cerrando el lugar por eso de las “siesta”. Aunque me gusto mucho el libro que vi; decidí regresar otro día, ver los demás con calma y escoger el más “rustico”. –Lo sé, ¿en que estaba pensando? Hubiera cogido el primero que vi… -Pero no, no lo hice por temor a no escoger el libro indicado. PERO NO PASA NADA, sé que la próxima vez que regrese el libro indicado va a estar ahí, esperándome.

El resto de la tarde no la pasamos en otras librerías, buscando el “Habla de Cádiz” –libro que define mucho de los términos que usan la gente gaditana en su habla. También tomamos un café en una heladería Italiana cercas de Plaza San Antonio (heladería que había estado cerrada durante el invierno, pero que ya abrió su puertas por que por fin se está empezando a sentir la primavera) y visitamos Natura –tienda donde vende muchos productos naturales (incensó, aceites, y demás). Antes de acompañarlo a la estación de tren le pregunte que si sabía de un lugar en el casco antiguo donde venían dulces (pastelería) buenos – me dijo “sígueme”. –Sí que tiene buenos gustos; pues me llevo a una de las pastelerías más populares de Cádiz (bueno, popular entre los gaditanos). Ahí me compre una “Japonesa” –literalmente es una yema de huevo cubierta de azúcar. El sabor estuvo algo raro al principio, pero te acostumbras. –De hecho me gusto mucho jejeje.

Y así me la pase la tarde del viernes, descubriendo secretos nuevos de mi ciudad. Explorando aquellos caminos por los cuales camino de vez en cuando pero que nunca me doy el tiempo para disfrutar.

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