¡Feliz Día de San Patricio! 7 de la mañana, Leah y yo cogimos el autobús a Málaga. Después de 4 horas y pico de camino -llegamos a nuestro destino. Pasamos la tarde del sábado súper bien. Entre las cosas que hicimos;
Visitamos el Museo de Picasso. Si bien recuerdan, cuando viaje a Londres cogí el avión de Málaga –donde visite el museo con Elizabeth, Jackie y Abbi. Esta vez decidí visitarlo una segunda vez porque sabía que con Leah iba agarrar un curadon. Dicho y hecho. Pasamos la hora que estuvimos dentro del lugar “disque” descifrando las pinturas de Picasso. Nuestro objetivo; averiguar “que” era cada una de las cosas que Picasso había pintado sin leer la descripción y averiguar “que” en los desnudos era “que”. ¿Si me explico? Y es que las pinturas de Picasso son tan abstractas, que es difícil decidir que es que… especialmente cuando pintaba a mujeres desnudas.
Comimos Espetos. Los espetos son sardianas azadas sobre la leña. Aunque no soy fanático de los mariscos, esta vez no pude evitar estar en Málaga y no probar uno de sus platillos típicos; en este caso -los espetos. Mientras caminábamos por la playa en busca de la palabra “MALAGUETA” (nombre de una de la playas de Málaga) para “echarnos” una foto de recuerdo pasamos por un chiringuito (café/bar en la playa) que tenía un letrero que decía “2 euros una caña (cerveza) con una tapa”. Para ahorrarnos dinero, dijimos –porque no… Tomamos asiento y le preguntamos al camarero sobre la promoción -a lo que nos contesto que la promoción había terminado a las dos… En fin, ya estábamos sentado y ni modo de irnos. Vi que a un lado del chiringuito estaban asando sardinas –me arme de valor y pedí un par de ellas.
Me acerque al señor que las estaba asando. Le pregunte que como se preparaban y que como se comían. Me explico que solo era de ponerles sal y limón y asarlas sobre la leña. También me dijo que para comerlas solo era de arrancarles la cabeza y la cola, que se le quitaba la piel y listo… uno se comía la carne con cuidado; evitando las espinas. Literalmente, las sardinas estaban recién “pescadas” aun derramaban sangre… Aunque me dio un poco de asco ver como las asaban… me las comí como si fueran cualquier otro pescado “frito” –pues solo así me gusta las cosas del mar; fritas. Si que batalle para comerlas, y no por el sabor PORQUE SI QUE ESTABA RICO, sino porque me tomo un buen quitarles las espinas –no quería comerme una por accidente y amanecer enfermo antes de mi media maratón. Estuvo buena la experiencia, pescado asado frente al mediterráneo –quien puede decir esto, no muchos.
Satisfecho con nuestro almuerzo dijimos adiós a tal experiencia y nos fuimos a pasear por el casco antiguo de la ciudad. Entramos al Alcazaba –antigua fortaleza musulmán. Paseamos por sus jardines, vimos sus arcos (aspecto importante de la arquitectura musulmán) y disfrutamos de una hermosa vista panorámica de Málaga. De ahí cogimos el autobús al estadio; donde cogí mi “dorsal” –mi número (el que te pones en la playera) para la media maratón y vimos una que otra exposición de zapatillas para correr.
Después de coger mi dorsal regresamos al centro de la ciudad. Dejamos nuestras cosas al hostal (Picasso’s Corner) y cogimos un par de suéteres, ya que la noche estaba algo fría. Volvimos a pasear por las calles del casco y entramos a un par de tiendas para ver que “se nos pegaba”. Yo me compre dos figuritas de madura; una de Don Quijote y otra de Sancho y por supuesto; un chupito para mi colección.
Para cenar fuimos a un restauran vegetariano que Pablo (compañero del instituto me recomendó). Yo me comí un arroz persa (arroz dulce) con fruto seco (almendras), champiñones y una que otra cosa que no supe identificar pero que le dio un buen sabor al platillo. Satisfechos con nuestra comida… dijimos adiós al restaurant y nos fuimos a nuestro hostal. Ya para esto, era las 11 de la noche. Jugamos un partida de ajedrez –Leah termino ganándome. Ella se quedo revisando unas cosas por internet y yo subí a arreglar mis cosas para mi carrera…. –Estaba hecho polvo.
El día de mañana es mi primer media maratón; estoy súper nervioso. Tanto que no creo que vaya a poder dormir (bueno, además que afuera se escucha un desmadre por todos los bares de la zona). Espero y todo salga bien; tengo fe. ¡Buenas Noches!
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