Domingo 20 de Noviembre de 2011
A dos meses de estar en la madre patria, solo me resta decir…. reflexión. Existimos en un mundo donde la reflexión suele ser – algo no común. Es decir, cuantos de ustedes se toman un par de segundos al día para sentarse cómodamente y pensar en sus acciones, en los resultados de tales acciones y en como cambiar tales resultados. Bueno, tal vez y muchos de ustedes si lo hagan; pero les apuesto que lo hacen después de un resultado desagradable. ¿O me equivoco? En mi pensar, vivimos en un mundo donde nuestras rutina diaria toman control de nuestras decisiones sin darnos cuentas. Por ejemplo, tomemos en cuenta que algo malo nos pasa por la mañana. Como resultado nuestro estado de ánimo cambia y dejamos que tal controle el resto de nuestro día- convirtiéndolo en el peor día de “nuestras vidas.” No sé ni porque escribo esto, en realidad no tengo ni idea sobre lo que estoy escribiendo. Lo único que se, es que me estoy dejando llevar por las ideas que en estos momentos están atravesando por mi cabeza… No sé qué tiene que ver la reflexión con que empecemos nuestro día de muy malo humor… pero sigo escribiendo. Lo que intento decir es que son en esos pequeños momentos de reflexión que crecemos como seres humanos. Tal vez y nos tengan que pasar las cosas que nos pasan para aprender lecciones y ser mejores de lo que ya somos. ¿Pero por qué? ¿Por qué pasan las cosas así? –en fin… sea lo que sea que nos paso, al final de cuentas hay que aprender a tener fe. Hay que tomarnos de algo o de alguien, enfrentar el momento y dejar que pase el tiempo.
España ha sido mi cuna de reflexiones. Día a día me entero de cosas nuevas, aprendo a ser un mejor ser humano. Es raro decir esto, pero siento como que estoy empezando de nuevo. Muchas de las experiencias que me pasaron en San Diego, me están pasando aquí. En realidad, es todo muy similar a cuando me mude a San Diego por primera vez. Siento que tengo que dejar pasar el tiempo, como lo deje pasar allá… Hoy en día no me desespero como lo hacía en tal ciudad porque ahora ya sé cómo vivir lejos de casa. Hoy no me desespero por que aun no eh encontrado ese o esa mejor amiga por que se que en su tiempo llegara. Hoy no me siento “tan” triste como antes por que se que es algo natural. Hoy solo sé que pasara y que con el mañana cosas nuevas llegaran. Lentamente me acostumbro a mi nueva vida… Sé que al igual que en San Diego me pasaran cosas buenas en su momento. Cuando esto suceda, tengan por hecho que esta vez no las perderé porque esto ya me pasó una vez…. Día a día aprendo mi lección. Día a día vivo de nuevo todo lo que viví en San Diego de una forma nueva – distinta pero a la vez similar. Es difícil explicarlo… pero se siente igual. Cada paso que tomo aquí es un paso que ya había tomado hace años…. Sé que tendré mis días buenos y malos… para los cuales estoy preparado… ya sé cómo funciona esto… ya lo viví una vez. Con paciencia espero esas cosas buenas, con paciencia espero de nuevo esa oportunidad para vivir de nuevo… para experimentar de nuevo ese regalo tan apreciado… el amor. No importa con quien sea, no importa de quien venga; lo que importa es que llegara y de nuevo me levantara… a lugares distantes a lugares inimaginables. –mis pensamientos están por todos lados, y si mi forma de expresarlo no tiene sentido, es porque ni yo me entiendo en estos momentos…
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