Lunes 18 de Diciembre del 2011
Si de auto sardinas hablamos, el autobús de Cádiz no se queda atrás…
Cada autobús tiene alrededor de 20 asientos, los cuales se llenan dentro de las tres primeras paradas. En cada parada se suben entre 5 y 10 personas, lo que resulta en un autobús súper-mega congestionado. Y no me sorprendo de tal resultado, pues tomar el autobús es muy económico; solo cuesta un Euro. Yo no sé a quién se le ocurrió el modelo de estos autobuses, pero es fatal (alrededor de 20 asientos, un pasillo angosto donde caben unas 15 personas y tres puertas de salida). Cada vez que “cojo” al autobús llevo en mente que no me va a tocar sentarme; lo cual ya no me molesta. Eh aprendido a disfrutar de mi viaje sin que me moleste ir de pie. Déjenme contarles; ya soy un profesional en el surfing; y no porque vivo en la playa, sino porque eh sobrevivido ir de pi en el autobús sin ir sujetado de nada jejeje.
Las pocas veces que eh alcanzado un asiento termino dándolo. Me siento tan incomodo ir sentado y ver a mujeres de pie; sujetadas del barandal para no caerse con cada “frenon” que da el conductor. Otras veces, aunque estén vacios los asientos no los toco. Sé que al pasar de un par de paradas el autobús se llenara de gente.
Eh aquí mis métodos de sobrevivencia.
1) Me paro cerca de las puertas de salida. Así puedo respirar cada vez que el autobús hace una parada.
2) Intento encontrar un sitio al final del pasillo, cercas de la última puerta; donde por alguna razón mucha genta la evita. A mí me gusta porque puedo recargarme en la pared y no tengo que preocuparme de donde sujetarme.
3) Escucho música. Evito todas las “charlas” que ocurren dentro del transporte y me relajo.
El autobús en Cádiz es toda una aventura; pero a la vez –divertido. *No puedo esperar a regresar a casa y volver a “conducir” mi “coche”.
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