Lunes 17 de Octubre de 2011
Camino a la oficina de correos me flecho “la libertad”.
Soy capaz de hacer lo que quiera sin importar ¿cómo?, ¿por qué? o ¿con quién?… simplemente el yo. Todos – estamos bajo recuperación. El amor, la salud… la adicción; son parte de la vida ¿Por qué temerles? Mis penas, mis miedos… son nada más que preocupaciones. Actualmente vivo mi sueño y nadie me va a despertar. Soy independiente, tengo pasión, y llevo dentro de mí un corazón -VIVO.
Hoy aprendí a caminar con la frente en alto. Hoy aprendí a portar con orgullo mi humildad. Hoy aprendí que soy humano; y que se vale empezar de nuevo y dejar todo lo malo atrás. Vivo en otro país, vivo dentro de otra cultura. ¿Qué más puedo pedir? Gracias, gracias Dios mío por esta oportunidad. Gracias por la vida, gracias por el amor, gracias por la tristeza, gracias por mis logros, gracias por mi familia, pero sobretodo; mil gracias por mis errores.
Es verdad lo que dicen, te amo. Te amo más que la primera vez que te vi. Te amo más que la última vez que te sentí junto a mí. Te amo incondicionalmente. Te amo penitencia. ¿Por qué? Porque día a día me enseñas a ser humano; me recuerdas que soy mortal. Me llevas de la mano a lugares radiantes que me hacen sonreír pero me enseñan a caer. Me llevas de la mano a lugares lúgubres que me hacen llorar pero me enseñan a volar.
Mi nombre es Pedro Parra Hurtado, soy extranjero y lo único que porto conmigo es mi “visado” a la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario